Misión


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La Legión de Honor Nacional de México tiene el objetivo de coadyuvar al desarrollo permanente de la cultura, la ciencia, el arte, el saber, la civilidad social, en la vida diaria de los mexicanos.

Su principal misión es buscar la paz, como el medio idóneo para lograr el desarrollo integral del ser humano, en México y el mundo, a través de la proliferación de la cultura.

La Legión de Honor Nacional de México tiene el orgullo de ser la primera Institución en América Latina que rinde homenaje público a personas y a instituciones que por sus valiosas aportaciones benefician a México.

En Europa existieron diversas organizaciones que buscaban resaltar los méritos de ciudadanos distinguidos y en periodos de reinados eran condecorados por los reyes con insignias correspondientes como fueron la Orden del Toison de Oro de los Habsburgo, de la Jarretera en Inglaterra o la Cruz de Calatrava en España.
La Revolución Francesa suprimió estas órdenes pero en mayo de 1802, el Primer Cónsul, Napoleón Bonaparte consciente de la necesidad de este tipo de estímulos para promover el deseo de servicio entre los ciudadanos fundó la Orden de la Legión de Honor en Francia. Su propósito era recompensar los méritos militares o civiles en tiempos de guerra o de paz.

Esta Orden, tenía y conserva a la fecha diversos grados de reconocimiento. Sobresalen: la Gran Cruz, el Gran Cordón, el Gran Oficial, el Caballero, el Comendador.

Inspirada en esta idea, en el mes de agosto de 1961, se fundó en México la Legión de Honor Nacional de México como una asociación civil. Su finalidad es contribuir al progreso nacional y servir a la colectividad exaltando el valor de quienes se distingan por su aportación a nuestro país en los aspectos cívico, social o cultural. Algunos Jefes y ex Jefes de Estado han tenido el carácter de Presidentes de Honor.

El primer presidente de la Legión de Honor fue el licenciado Luis Rubio Siliceo (fundador de la institución) y el Presidente de Honor, el licenciado Emilio Portes Gil, en su momento ex Presidente de la República.
La constitución oficial se realizó el 8 de agosto de 1962; el primer Consejo Directivo fue presidido por el Doctor en Derecho Javier de Cervantes, Rector de la Escuela Libre de Derecho. El Presidente del Consejo de Honor fue el licenciado Adolfo López Mateos, Presidente de la República en una ceremonia realizada para la toma de protesta en el Paraninfo de la Universidad Nacional Autónoma de México. También fue declarado Presidente de Honor el licenciado Miguel Alemán Valdez, ex Presidente de la República.

El 15 de agosto de 1963 fue electo presidente de la Legión de Honor, el Doctor en Derecho, en Filosofía y en Historia Don Alfonso Caso, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México y descubridor de las tumbas de Monte Albán en Oaxaca. En junio de 1964 asumió la presidencia de la Legión de Honor, el Doctor en Derecho José González Bustamante, quien desempeñó su cargo hasta octubre del mismo año. Además, han sido presidentes, Don Luis León de la Barra, Don Onésimo González y en segunda ocasión, a partir del 15 de abril de 1971 hasta su muerte, el 13 de abril de 1984, Don Luis Rubio Siliceo, asumió la presidencia el Licenciado Don Antonio Fernández del Castillo, en 1995 se eligió como presidente al Doctor José Antonio Azuara Nosari.

El 2 de agosto de 1999, el entonces Presidente de la República, Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León aceptó el grado de Presidente Honoris Causa de la Legión de Honor, hecho que distinguió a la Institución.

El 13 de febrero de 2002 asumió la Presidencia el Lic. Luis Maldonado Venegas.
El 23 de octubre de 2008 al término del período del Lic. Luis Maldonado Venegas, asumió la Presidencia el Lic. José Octavio Ferrer Burgos, quien hasta la publicación de este documento continúa engrandeciendo los objetivos de la Legión, luchando por su crecimiento y reconocimiento social.

Los miembros de la Legión de Honor Nacional de México están plenamente identificados con el saber, la humildad, la solidaridad y la dignidad. Por ello, retoman la grandeza del honor para llevarla al campo de las artes, la ciencia, la historia y la sabiduría. Se muestran orgullosos de atraer a su seno todas aquellas personas que destaquen en la sociedad por su rectitud, amor a la Patria y por su natural cariño y lealtad a México. Nuestra Nación, ejemplar y honorable en sus altos designios, hace de la libertad y el honor, un modelo para el nuevo milenio. Es por ello, que el concepto de honor que hoy enarbolamos contribuye a la edificación de una patria digna de ser venerada por siempre.


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